La
técnica y la tecnología también se hacen más complejas con la dinámica realidad
que producen las civilizaciones humanas a través del tiempo, por ejemplo, un avance
tecnológico es la larga transición del uso de la piedra hasta la creación de sistemas
de fundición de metales.
Otros
progresos técnicos son la reconstrucción de la escena de un pozo en la cueva de
Lascaux (10 000- 15 000 a.C.), en la región francesa de Dordoña hasta la
invención de la imprenta en 1450 d.C.; instrumento que se tecnologiza con la
bobina de papel para imprimir en rollos no hojas, invento del inglés William A.
Bullock en 1863.
También
sería avance tecnológico, hablar del tallado de los monolitos de Göbleki Tepe
como el cinturón del Recinto D del Pilar 18 (9500-8500 a.C.) a la redacción del
código de Hammurabi redactado en 1700 a.C. hasta llegar a la prensa rotativa de
Richard March Hoe, invento del año 1871.
O
bien, el uso del número cero por la cultura Maya en 1 000 a.C. a los trabajos
de la escuela pitagórica datados en 582 a.C., que contribuyen a las
investigaciones del checo Johannes Widmann compiladas en el libro Algebra y
Aritmética Mercantil (1489), obra que aparecen por primera vez los signos (+, -)
y que siglos más tarde, son usados en la calculadora de Pascal (1642).
Comúnmente,
la técnica y la tecnología son conceptos conocidos en su significante como
sinónimos en la ideología anglosajona, que en 1620 comienza con Francis Bacon;
quien propone una nueva lógica para la ciencia mediante Aforismos (sentencias
breves) del procedimiento técnico-científico; para Bacon el intelecto es la
lógica, donde la razón se guía a menos que tenga methodos (camino).
Mientras
para los griegos presocráticos que hablaban del Logos (sustancia primigenia o
razón de la vida), Anaxágoras aseguraba -en las manos está la racionalidad-; y
la techné (técnica) designa destrezas o saberes (o arte), para Aristóteles,
la Techné era el avance de la destreza, una aptitud propia del constructor (poliecis
o artis del latín), o la producción material.
En
tanto, Platón decía qué existía un demiurgo (artesano de) materia, quien hace
copias del universo, por ejemplo, el hombre, y este al morir (regresa al mundo
de las ideas), la materia vuelve a la eikasía (imaginación) del
Demiurgo, para Platón la techné también es el manejo de la mente (episteme) o
el conocimiento teórico y las actividades no productivas (Medina, 1995).
En la línea temporal a posteriori al descubrimiento de Mesoamérica, los conocimientos en Europa avanzaron bastante, en 1551 Tartaglia publicó “La invención elaborada”, un sistema adecuado para llevar nuevamente a flote las naves hundidas. Los buques, Naos y Carabelas fueron el medio de transporte, que contribuyó al descubrimiento de Mesoamérica, pero también a la transportación de los commodites (cochinilla, caoba, hule, cacao, plata [siglos XVI-XVIII], henequén, chicle [siglo XIX], cosechas de las plantaciones [plátano, tabaco, caña, coco, palma], petróleo [XX]).
En
1656, el inglés James Harrington estableció una categorización de la siguiente
manera: “… de la técnica y las ciencias, la fuente es la experiencia y la
tecnología (ciencia de las técnicas) se establece una correlación entre la
técnica que da origen a un conocimiento (ideas humanas)” (The Commonwealth of
Oceana).
Según
esta categoría, los antiguos egipcios materializaron la técnica en acción como
la fundición y descomposición del oro (u otro metal valioso); es decir, que la
manipulación de rocas para la fabricación de herramientas qué comenzó probablemente
con la aleación del cobre y estaño es la fuente de la técnica. Y la tecnología
vendría a ser el establecimiento de procesos específicos para obtener metales,
tal como, el proceso Bayer inventado en 1889, para extraer de la roca bauxita,
la alúmina y después refinarla para conseguir aluminio.
Con
el legado de conocimientos históricos emergen varios tipos de técnicas, hoy
mismo se ejecuta como profesión, la practica de un ordenamiento jurídico cuya
calidad técnica proviene del siglo V d.C. del Imperio Romano cuando se publica
el Libro de las Instituciones de Justiniano (Ius Romanum o derecho
romano) así como la interpretación de la Biblia (código religioso y moral) en
las religiones judeo-cristianas contemporáneas.
Pero
¿de dónde proviene estos conocimientos? Se pregunta el francés René Descartes (1637)
y propone fundamentar los conocimientos con evidencia; este ímpetu por
evidenciar deviene en una técnica de estudio, que cuestiona el orden de la vida.
Por
ejemplo, el inglés John Evelyn escribe “Sylva, Discurso sobre árboles
forestales”, un alegato en favor de la reforestación contra las industrias como
las fábricas de vidrio y los hornos de hierro en Inglaterra en 1664; pero
proponía que los bosques restaurados sean maderables de calidad para construir
los navíos de la marina de su majestad.
A
partir de Descartes, algunos comienzan a estudiar las formas de pensamiento, como
Thomas Hobbes, quien habla en el libro El Leviatán (1651), como el arte con que
Dios ha hecho una obra racional, el hombre; y el arte del hombre crea un animal
artificial = gobierno en el mundo; al cual tendrá que manejar con artefactos
como partes de un reloj que trabajan como autómatas.
Aunque
el primero en hablar de la teoría del automatismo de los brutos (animales) fue
el español Gómez Pereira, quien concluyó en 1554 la imposibilidad de admitir el
dualismo entre el alma sensible [de los sentidos] y el alma racional [el
entendimiento y la voluntad]. Advertía que, el automatismo de los animales
consistía en reaccionar a fenómenos ya condicionados por la naturaleza; de
manera que el hombre y los animales eran seres con una sensibilidad preprogramada
(con fantasma): juzgan y sienten; pero los animales no tienen conciencia ni
razonamiento.
El
cotejo ideológico entre el inglés Hobbes y el español Pereira está en la
importancia en ¿cómo el artífice llega a pensar?, en sus creaciones de
artefactos, máquinas y procesos técnicos. Ya que la técnica artesanal, desde la
época de Descartes, estará supeditada a la episteme (conocimiento), como un
puente necesario para “el avance a las tecnologías ingenieriles” desarrolladas
con la teoría.
Los
siglos subsiguientes experimentan como base económica la minería y agricultura,
que no solo beneficia a los reyes católicos sino en toda Europa, que se
convirtió en centro de toda invención. Como el escocés Marten Triewald quien publica
su tecnología de los motores de vapor en Suecia, cuando escribió El arte de la vida bajo el agua (y Use of the Art of Living
Under Water) en 1741; pero en 1768, James Watt es quien desarrolla la
máquina de vapor.
Y
la técnica comienza como cátedra del arte, un ejemplar es el lienzo “Tratado de
la situación del Paraíso terrestre Paris: Jean Anisson”, del francés
Pierre-Daniel Huet pintada en 1691. Aquí la techne traducida como Ars (artis
del latín) produce una ambigüación, ya que las technai son consideradas aquellas
actividades encargadas de reproducir en favor de la estética o el paisaje.
Así comienza el
desarrollo de la filosofía de la Tecnología, en 1793, la primera cátedra sobre Técnica
y Tecnología tiene lugar en Polonia. El poeta español Fernández de Moratí
etiqueta en el museo de Florencia, una clasificación de nombre técnico (especializado)
y en 1794 ya se habla de “la parte técnica del cultivo”.
|
año de invención |
Tecnología |
|
1768 |
Máquina de vapor |
|
1794 |
Técnica del cultivo |
|
1815 |
Locomotora |
|
1852 |
Sociedad Americana de
Ingenieros Civiles |
|
1855 |
Línea ferroviaria transcontinental en Panamá |
|
1870 |
Standard Oil Petrolum |
|
1875 |
Ingeniería pesada: extracción de petróleo y minerales(siderurgia) |
|
1903 |
Henry Ford Company |
|
1946 |
ENIAC 1, EDUAC (supercomputadoras) |
La
tecnología de la primera revolución industrial, data de 1768, hoy está obsoleta,
cada invento creado en los siglos XVIII, XIX y XX son innovaciones que quedan
para los museos; dado que la etapa de bonanza ha sido sustituida por una nueva
invención, de la cual emerge una industria, que a su vez se agota tan pronto
como la materia prima exista o bien, una nueva creación ingenieril le sustituya.
Precisamente, el uso de los recursos naturales del planeta es el sostén de la raza humana durante todas las generaciones que han pisado el planeta, cada vez que aparecía un colapso social (económico); al mismo tiempo había un nuevo proceso que emergía para dar paso a una etapa de apogeo.
Hoy día el paradigma del ambientalismo proclama la restauración de los ecosistemas naturales y de los reinos que ahí habitan, pero, cierto es que entre las especies, la raza humana habita también, guste o no, con sus propios ciclos de producción-consumo.
Si habría que encontrar un nuevo modelo de vida post-crisis covidiana, primero se tendría que dejar de producir todas las tecnologías que se utilizan tan ávidamente como el internet de las cosas (IoT) o las tecnologías de exploración espacial. ¿Quién va a renunciar primero a sus privilegios tecnológicos? los productores o los consumidores.



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