Toda esta culturización está basada en reportes de científicos que afirman la existencia de un deterioro en el equilibrio ecológico del planeta, derivado de la relación binaria naturaleza-humano [antropoceno]. Mientras otro grupo de científicos denotan que los cambios climáticos tienen su origen en la actividad solar y sí, existieran complejidades ambientales en determinadas áreas urbanas son debido al sistema económico capitalista actual [capitaloceno].
Básicamente estas perspectivas opuestas
dan paso a una visión que tiene como lenguaje prescriptivo agregar a todo lo
existente, sufijos como Bio o Eco, en su defecto las palabras: Ambiental,
Verde, Green o Ecológico. Así hoy atestiguamos un giro lingüístico que
determina un nuevo modus vivendi para construir una realidad potencial
compleja que reemplazaría a los paradigmas por una nueva conciencia planetaria
desde el individuo-hogar-barrio-localidad-región-país-planeta.
Los cambios sistemáticos de cada
generación humana comienzan con la concepción de la Naturaleza como un relato
verdadero del mundo, un mito representado como una madre, porque provee; pero otras
ocasiones, quita.
Así la madre Naturaleza es divina y a
veces demoniaca, este mito se opone al mito de la Cultura [sociedad], según
Gustavo Bueno (2008); el hombre [en sentido antropológico] reconoce a la
Naturaleza como sabia; esta idea proviene del verbo griego Phyo -brotar o
crecer- y de ahí Physis o Naturaleza, una entidad eterna o latinizada en natura,
la Naturaleza es el mundo.
De manera que, los griegos clásicos
acuñan a la Naturaleza como mito de la cultura occidental, por ejemplo, Aristóteles
crea la concepción de la Terra que no es divina, pero si esencia de las cosas, por
tanto, el centro del Universo.
En oriente, Al-Ghazali en el libro El
nicho de las luces asegura “Dios es la única causa de la Naturaleza; al afirmar
que las causas necesitan de efectos es negar el poder de Dios, eliminando la
posibilidad de realizar milagros y suspender las leyes físicas”.
En occidente contemporáneo, la tesis
más conocida de la física pitagórica, afirma que las cosas son números; con
ello quieren decir que la naturaleza de una cosa depende de ciertas relaciones
matemáticas que la constituyen: “Logos” significará la relación entre dos
números cualesquiera (razón numérica) y “análogos” significará proporción, o
sea, igualdad entre dos razones (cuatro números).
Aunque recordar que los griegos
presocráticos aseguraron que los elementos agua, aire, fuego y tierra formaron
el mundo, hoy llamado pluralismo, es elemental; mientras una sustancia une a
todo, una idea de Platón que denominó symploké -“Investigar todo el
Cosmos y luego cada caso: generación”- en Timaeus.
Así inicia la inferencia cualitativa,
cuantitativa, descriptiva o causal de la Naturaleza, antes de cristo, la noción
de la Naturaleza se estudiaba a partir de la observación astronómica, por
ejemplo, Pitágoras de Samos concibió - el planeta Tierra abraza todo-; y Eratóstenes
de Cirene escribió Geografía, método para calcular la circunferencia de la
Tierra: determinó los paralelos y meridianos.
En 120 a.C. Hiparco de Nicea realiza la
partición del día en 24 horas iguales y divide la circunferencia en 360º; aunque
los romanos no se ocuparon de estudiar a la Naturaleza, desde 29 a.C. hasta la
religión cristiana -romana, católica apostólica– hasta 476 d.C., su legado consistió en la administración de la prosperidad económica, régimen tributario, fertilidad de suelos y
comunicaciones. Luego que el imperio romano fue desplazado por el reino de los
visigodos, los hunos, los galios y el imperio de Constantinopla; en Eurasia y áfrica se extiende un orden denominado época medieval.
El paradigma naturalista
de cosmovisión organicista (logos=Naturaleza=Dios) se desfragmentó en
otra cosmología de corte divino-secular; ya que hubo una realidad -planetaria-
sin comprensión y con varias preguntas, donde las respuestas disponibles
estaban insertadas en un nuevo continente: América.
Luego, del descubrimiento de América (1492), la crisis del medievo, claramente, parte de la duda ¿Por qué habían pasado mil años para conocer un nuevo continente, nuevas gentes, nuevas sociedades, etc.? ¿Qué es el conocimiento? Para no equivocarnos nuevamente, hay que problematizar el conocimiento en sí mismo dice Descartes, el pensador racionalista más relevante de este periodo histórico.
El mundo moderno dio un gran pasó a que
una multitud de personas y sus conocimientos avanzaran a nuevas disciplinas
como la física y biología, también avanzan las matemáticas específicamente
apareció el uso de la letra ‘x’ para identificar una variable desconocida, debido a la
térra paena-incognita (Nueva España).
A partir del mundo moderno destaca el antecedente
sobre el estudio de la Naturaleza del catalán Raymond of Sabunde, quien publica
“Historia Natural de teología” (Theologia Naturalis sive Liber naturae
creaturarum) en 1484.
El descubrimiento de Copérnico de 1543 da
paso a otra crisis al evidenciar que la Tierra no es el centro del universo
sino el sol; asimismo la imagen bíblica del planeta se convierte en falseable
dado que los habitantes de América permiten la duda ¿De quién son descendientes
estos “indios”? Si los asiáticos, africanos y europeos vivían pensando que el océano
Atlántico rodeaba sus plataformas continentales; y estas poblaciones fueron
descendientes de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, quienes poblaron la Tierra
respectivamente después del diluvio.
Aunque, la cosmovisión europea seguirá
fuertemente cristiana, resultan escisiones que dan cabida a los movimientos
protestantes contra la iglesia católica dado que la teoría heliocéntrica puso
en jaque la relación con Dios; como el principio explicativo de todas las cosas
[logos o argé].
Tal como Dante Alighieri escribió en la
Divina Comedia - la Naturaleza actúa imitando a Dios y
el hombre sigue a la naturaleza- publicada en 1555, el pensamiento medieval
abandonaba el paradigma monista para la concebir el renacentista.
Al inicio de la hegemonía española
impulsada por el descubrimiento del continente americano, también hay nociones
de estudios sobre la Naturaleza encontradas en el polémico Gómez
Pereira, con su tratado Antoniana Margarita y su teoría del automatismo de los
brutos [animales u hombres] no sienten, publicada en 1554.
Una vez establecido cierto orden en el
planeta, entiéndase el colonialismo, el cúmulo de conocimientos se extiendo más
o menos en las mismas disciplinas, Astronomía, Matemáticas, Derecho y Física,
hasta el avance de la Biología: destacando Kepler, Bayer, Brahe y Plancius,
Freyle, Pedro Paz y Tomás Mercado y Gentili con Los Alegatos Españoles.
Sir Francis Bacon publica “The new
Atlantis” y “Nueva Organum”, donde afirmó -el hombre servidor e intérprete de
la Naturaleza ni obra ni comprende más que en proporción de sus descubrimientos
experimentales y racionales sobre las leyes de esta Naturaleza, fuera de ahí
nada sabe ni nada puede-.
Galileo Galilei aporta las leyes del movimiento
acelerado en el Diálogo sobre los dos sistemas máximos del mundo: el tolomeico
y el copernicano; donde afirmó el mundo es infinito; la materia, eterna, y
la naturaleza, una [Unidad en matemáticas]. En 1651, Thomas Hobbes escribe El
Leviatán, asimilando a la naturaleza como el arte de Dios, donde el hombre es imagen
y semejanza como obra Racional; mientras el arte del hombre crea un animal
artificial [o gobierno].
Avanzado el siglo XVII, los
protestantes ingleses James Harrington y John Ray apelan a la Naturaleza así:
el primero afirmaba que el equilibrio en la distribución de propiedad y poder estaría
en una ley Agraria (el reparto de tierras), un conde con simpatía hacia los
súbditos del rey en 1656. En tanto el segundo es considerado el padre de la
historia natural británica, en sus estudios de botánica y ornitología aparecen
los conceptos: género y especie.
En 1662, se funda la Royal Society -
Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural; algunos miembros
del Royal Society frecuentaron el Rota Club de Harrington como John Aubrey,
Samuel Pepys, Henry Neville, Major Wildman, Francis Cradoc, Edward Bagshaw,
William Croone, Philip Carteret, Maximilian Petty, Sir John Hoskyns, y Roger
Coke.
Quizás la primera publicación
proteccionista de la Naturaleza del siglo XVII es “Sylva, Discurso sobre
árboles forestales” de John Evelyn, un alegato en favor de la reforestación vs las
industrias como las fábricas de vidrio y los hornos de hierro en Inglaterra;
aunque las plantaciones forestales servirían como materia prima maderable para la
construcción de los navíos de su majestad en 1664.
En 1673, el francés protestante Pierre-Daniel
Huet y el inglés William Cavendish enfocan sus estudios sobre la Naturaleza de
la siguiente forma: el primero realizó estudios sobre química con “Carta sobre
experimentos con agua purgada con aire” y el segundo en la publicación “Método
y nueva invención para entrenar caballos”.
En los últimos años del siglo XVII, los
escritos en torno a la Naturaleza datan de las exploraciones que diversos
europeos escribieron sobre el ‘Nuevo Mundo’, destacan Jacques Marquette, padre
católico de origen francés que durante su exploración en el territorio de
Illinois junto Louis Jolliet fueron los primeros en explorar el río Mississippi.
El primero mapeó la zona norte de
América desde Arkansas hasta el golfo de México y el segundo denominó el norte
de América, hoy Canadá, como territorio franco y en favor de su rey Louis XV,
llamó Luisiana.
En 1678, Hennepin descubre las cascadas
del Niagara y al sur cerca de las costas del pacifico, en 1681 arribó el
jesuita Padre Kino, quien escribió “La exposición astronómica” y relató sus
exploraciones en las Californias o Carolinas.
En 1700, el zar Pedro el Grande de la
dinastía Románov establece el Servicio Estadal de Minería y Geología para la
protección de sus recursos naturales; mientras el naturista Carls Lineneo funda
Royal Swedish Academy of Sciences en 1739, además Lineneo escribió Systema
Naturæ, Species Platararum, Hortus Cliffortanius, Genera Plantarum, Flora
Lapponica.
El sueco Marten Triewald escribió
El arte de la vida bajo el agua (y Use of the Art of Living Under Water) en
1741 y así comienza tecnología de los motores de vapor en Suecia.
La Academia de las Ciencias francesa
publicó Système de la Nature ou Des Loix du Monde Physique et du Monde Moral
(Sistema de la Naturaleza o de las Leyes del Mundo Físico y del Mundo Moral) es
una obra de filosofía escrita por el barón d'Holbach (Paul Henri Thiry) en
1770.
El francés Lewis de Bougainville
escribió un diario de sus exploraciones marítimas “Viaje alrededor del mundo”;
él descubrió las Islas Malvinas, que fueron reclamadas por el imperio español
como parte del virreinato de la Plata en 1776. El escoces James Hutton
estudiaba las rocas y desarrolló la Teoría de la Formación de las rocas,
fundaba la geología moderna en 1780.
En 1798, Thomas Malthus, escribió el “Ensayo
sobre el principio de la población”; donde afirmaba que la población tiende a
crecer en progresión geométrica, mientras que los alimentos solo aumentan en
progresión aritmética, por lo que la población se encuentra siempre limitada
por los medios de subsistencia.
El explorador William Dunbar redacta
sus memorias en “The hunter-dunbar expedition of 1804-1805”; una descripción
del Río Ouachita en el territorio de Luisiana en territorio franco, hoy Canadá.
En
1838, el naturalista Theodor Schwann conoció a Johannes Müller, fisiólogo, a
quien ayudó en sus experimentos; ambos aportaron a la hoy teoría celular, el
descubrimiento de la -célula- junto a Robert Hooke; los conocimientos que
avanzan hacia la embriología, aunque Hooke llamó celdas a las células.
Estos
científicos fueron quienes rompieron el paradigma de la generación espontánea
de la vida; en tanto, Matthias Jakob Schleiden y Schwann
redactaron sus descubrimientos en “Investigación microscópica sobre la
similitud de la estructura y el desarrollo de las células animales y
vegetales" en 1839; que fue galardonada por Royal Society seis años más
tarde.
Así comienzan los paradigmas
fundamentales de la biología moderna, un segundo hito, dentro del continente
americano y la exploración del gran océano pacifico, se construyó por vía de la
observación en islas, una nueva ciencia emergió; entonces llega al mundo
moderno de la biología: el concepto de -endemismo-, que constituye un salto a otro tipo de la
cosmológica historicista (evolución):
·
Charles Darwin (1809 – 1882)
·
Luis Pasteur (1822 – 1895)
·
Gregor Johann Mendel (1822 – 1884)
En el temprano siglo XIX, Lamarck
publica la Teoría de la Evolución, hoy conocida como EVO (selección natural);
que da paso a estudios en el contexto de diversidad orgánica, temporalidad
(ontogenéticos), reproducción (especies y relación), taxon (semejanzas y
diferencias), este último inspirado en el imperativo categórico de Immanuel
Kant.
Mientras la biología evolutiva del
desarrollo (evo-devo) determina subcorrientes al análisis de Embriología del
Comportamiento, mutación (variación molecular), novedades evolutivas (con
nuevas funciones); el evo-devo es diferente a la Darwinista puesto que
afirma que la diversidad de las especies se da conforme a la adaptación al
medio (o diversidad ecológica).
La disciplina sistemática acuña
palabras como la diversidad ecológica y de ella emanan estudios sobre cómo se
correlaciona la diversidad de las especies con la adaptación ecológica.
En la misma década, los metales de
transición son descubiertos tales como iridio, tantalio o titanio y la época de
hierro comienza en 1829 con las tecnologías de la máquina de vapor y las rutas
de ferrocarril en el orbe enmarcan la revolución industrial.
En 1836, Ralph Waldo Emerson publica Nature, ensayo donde plantea e intenta resolver un problema abstracto: que los humanos no
aceptan completamente la belleza de la Naturaleza; en tanto Richard Wagner
escribió Arte y Revolución en 1849, donde dijo que la humanidad se había
perdido a causa de la dieta carnívora.
En 1854, Henry David Thoureau escribe
Veneración a la Naturaleza; en 1869 al astrónomo J.N. Lockyer funda la revista
científica Nature; en 1871, John Muir publica Vida Salvaje donde expresa la
actitud de preservación de la Naturaleza.
El zar Alejandro II emite la abolición de la servidumbre (los siervos de la gleba) con el decreto de
emancipación (reparto de tierras) con pagos de 49 años obligatoria a partir de
1861, situación que deriva en una guerra civil.
En 1875 florece la ingeniería pesada y
prospera la tecnología con base en el acero; en tanto, la búsqueda y el uso del
aceite de ballena (como combustible de lámparas y como cera de la vela) son
discutidos con la novela de Hermann Melville, Moby Dick (1851) y el escrito de
Friedrich Ratzel en La Historia de la Humanidad (1896).
A partir de la invención del queroseno
(carbón) en 1846 y la fundación de la compañía Standar Oil en Ohio (USA) en
1870, la humanidad da paso a la época del petróleo y sus derivados a nivel
mundial. Aunque, el primer motor de combustión se inventó hasta 1886 con el
modelo funcional Benz Patent-Motorwagen de Karl Friedrinch Benz.
Resulta importante resaltar qué en 1894,
la demostración de la comunicación inalámbrica por medio de ondas de radio por
el serbocroata Nikola Tesla es básica para desarrollar la época de las
telecomunicaciones en el siglo XX.
Por otro lado, la asociación Royal
Society for the Protection of Birds es fundada en Reino Unido por Emily Williamson
en 1889 y las asociaciones estadounidenses Sierra Club fundada por John Muir y The
Wildlife Conservation Society del presidente Roosenvelt junto a H. Osborn,
Madinson Grant y A. H. Green representan importantes antecedentes de conservación a
la Naturaleza del siglo XIX.
Mientras en la literatura, el
periodista Rudyard Kipling escribió -El libro de las Tierras vírgenes- y el
novelista italiano Emilio Salgari publica El corsario negro, la Reina de los
Caribes y los Misterios de la jungla negra; estas novelas describen los detalles
propios de la Naturaleza.
En economía, Max Weber escribió “Condición
de la mano de obra agrícola en Alemania Oriental”; el mapa American Bison
Extermination Map publicado por William Hornaday en el Instituto Smithsoniano,
abordó la extinción de especies por sobrexplotación.
Al inicio del siglo XX, la compañía
Ford Motor Company fundada por Henry Ford en 1903 y la compañía Monsanto
Chemical Works es establecida por J.F. Queeny, empresas que tendrán un rol
protagónico para el crecimiento económico de Estados Unidos en su modelo capitalista.
Mientras en Reino Unido, la fundación
de Biochemical Society inicia actividades en 1911, donde se realizan
estudios en biociencias celular y molecular, así como avances en bioquímica.
La primer Gran guerra de imperios (1914-1918)
dejó un desastre natural en el continente europeo debido a los usos de gases
tóxicos tales como bromoacetato de etilo, cloro, fosgeno, el BASF (fosgeno y
difosgeno), iperita (gas mostaza); estas situaciones de conflicto favorecieron
el aumento de desastres causados por incendios, mareas negras, contaminación química,
inundaciones y esparcimiento de sustancias tóxicas.
Durante el periodo entre guerras de 1918
a 1939 (interbellum) resaltan las publicaciones de Aldo Leopold, quien acuña la -Comunidad biótica- en el ensayo “La Ética de la Tierra”, un capítulo de A
Sand County Almanac en (Michigan). El ruso Wassily Leontief desarrolla el
método EIO-LCA o la evaluación del ciclo de vida de insumos económicos y
producción; un modelo que estima los materiales y recursos energéticos
necesarios para las emisiones ambientales resultantes de las actividades en -nuestra
[rusia-china-USA]- economía.
La asociación Gordon Research
Conferences (GCR) comienza en 1931 los veranos de investigación que eventualmente
formaría a importantes biólogos, químicos, físicos y tecnólogos en Estados
Unidos; por ejemplo, W. George Parks, quien escribió la tesis doctoral “Los
coeficientes de actividad y los calores de transferencia de cadmio-sulfato de
mediciones de fuerza electromotiva a 25 y 0 grados” en la Universidad de
Columbia.
En este periodo interbellum se
presentan dos posturas para proteger a la Naturaleza: la conservacionista
contra la preservacionista; el primer movimiento social tiene a su lado a la asociación Wilderness
Society con sus fundadores: Aldo Leopold, Bob Marshall, Benton MacKaye, Robert
Sterling Yard, Harvey Broome y Bernard Frank.
El segundo movimiento social representado
por Sierra Club fundado por John Muir desde 1892; su filial Sierra Club Foundation
(1960) tiene como misión “ayudar a educar, inspirar y empoderar a la humanidad
para preservar el medio ambiente natural y humano”.
La segunda gran guerra (2WW) del siglo
XX produjó daños ambientales en los ecosistemas del planeta entre 1939-1945; el
daño más perjudicial es por supuesto, el resultado de la detonación de las
bombas nucleares en Japón.
En el marco de la 2WW, el Centro
Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, financiado por Rockefeller
Foundation, construye las primeras plantas de la empresa estatal Guanos y
Fertilizantes en México.
Al finalizar la 2WW surge en la psique
académica, una problemática en torno a la Naturaleza: sobre el futuro de la [posible]
guerra nuclear, derivado de las bombas en Hiroshima y Nagasaki; las
probabilidades de tentativa armamentista fijaron los próximos estudios de las
comunidades académicas en las siguientes décadas… el paradigma ecologista con
sus categorías deconstruirá el mundo anterior en el mundo post-guerra.
-continúa-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario