En el Ecosistema Digital coexisten dos subsistemas,
que son opuestos entre ellos, por la particularidad que tienen en sus funciones
y propósitos.
Un subsistema se caracteriza por involucrar a todo
ser humano que habita en el planeta Tierra en su ambiente virtual, ofreciendo una
realidad que no deja de sorprender por todos los avances tecnológicos, pero
ciertamente coacciona su adherencia por alineación social.
Estos parámetros son medibles en número de cibernautas,
transferencia de datos en megas o almacenamiento en terabytes, arrays
de preferencias basadas en la selección de habilidades cognitivas, tendencias psicológicas
y hábitos de consumo.
En cambio, el otro subsistema es una realidad concreta
basada en la extracción, transformación, uso y desecho de una mezcla heterogénea
de metales, con una capacidad específica eléctrica (mili-amperes) para
empaquetar los datos (0,1); ofreciendo una estructura física asociada a
diferentes dispositivos de conectividad para unir interfaces en distintas
partes del planeta.
Este subsistema posee la singularidad de que sus indicadores
interactúan directamente con la disponibilidad de los recursos naturales
(materia prima), fabricación (técnicas minero-metalúrgicos), distribución (ventas
en dólares) y reciclaje (acumulación de residuos electrónicos).
Llegado a este punto de inflexión cabe preguntarse ¿Quién
o quiénes están verdaderamente haciendo uso desmedido de los recursos naturales
dentro del planeta Tierra?
La Organización Internacional para la Estandarización
(ISO, por sus siglas en inglés) que en la década de los 80s se dedicó a
unificar la incompatibilidad de redes (DECnet, SNA o TCP/IP); ahora presenta
una serie de guías para el manejo sustentable dentro de las empresas que
denomina ecodiseño.
Basada en su norma denominada ISO 14001, que expande
hacia la norma ISO 14006, Environmental Management,
está pensada para utilizarse en organizaciones con certificado ISO 14001. Las cuales
necesitan ayuda para integrar el diseño ecológico en el desarrollo de
los nuevos productos (Challenges). Anteriormente se conocen iniciativas
como:
Ø 2015 – ISO 14001 (gestión ambiental),
Ø 2016 – ISO 14004,
Ø 2019 – ISO 14005,
Ø Verificacion EMAs (gestión ambiental),
Ø UNE 166002 (gestión de la innovación),
Ø ISO 14044 (análisis del ciclo de vida),
Ø
2020- ISO 14006 (ecodiseño).
Esta última está proyectada con un análisis del
ciclo de vida de n producto, donde n producto
se hace con perspectiva del impacto ambiental que podría provocar en
cada etapa, y así se minimiza el daño a la naturaleza antes de producirse.
Diversas asociaciones que trabajan como expertos en
este tema han sugerido metodologías para adaptar este modelo Ecodiseño a
varios productos. Entre ellas resalta la metodología Ecosideño CL porque entiende
todos los aspectos de manera resumida:
0- Decisiones estratégicas
1- Análisis inicial
2- Innovación
3- Informe de Proyectos de ecodiseño (resultado/evaluación).
Aplicando este modelo a las ETAPAS DEL CICLO DE
VIDA de los equipos electrónicos para identificar ¿Cuál etapa genera un mayor
impacto ambiental?
Sabemos ya sobre la obsolescencia programada, una
estrategia de marketing que se implementó en la década de los 40’s, pero hoy
día no tiene sentido la desechabilidad, puesto que ha producido más daño
que beneficios.
Un ejemplo muy esclarecedor de este fenómeno es el
caso del teléfono móvil, actualmente se sabe que está fabricado con 60 % de los
elementos de la tabla periódica, ver imagen.
Aunque se pueden recuperar otros 23 elementos desde
el reciclaje solo 4 de este total se ha estado recuperando de los Ewaste; mientras
que las reservas probadas de 9 (metales raros) solo alcanzan para los próximos 80-100
años, pero su uso acelerado puede disminuir rápidamente como el Platino (ya es sumamente
costoso).
Otro ejemplo de la valorización acelerada es el
Litio (Li) como nuevo metal preferido, debido a que un auto eléctrico utiliza 9
baterías de 3 kg de Li, y cada batería requiere 0.3 kg (Li) por kilowatt. Por
el contrario, un auto híbrido utiliza 5 kilowatt, pero su batería requiere 15 kg de Litio, y el mercadeo de la industria automotriz se dirige eufóricamente a la
oferta de este producto para presentar una imagen de empresa ambientalmente
responsable.
No obstante, si aplicamos el modelo Ecodiseño al
elemento Litio (Li), se obtiene en el análisis inicial un reporte bastante neurálgico,
donde la etapa de extracción del Litio (Li) ni disminuye los gases de efecto
invernadero” ni tampoco contribuye con la mitigación del cambio climático, ver
imagen.
La explicación del modelo de Ecodiseño puede estar inspirada en la
escasez de los metales como materias primas e intrínsecamente promueve la carrera espacial; hace
poco se presentó el alunizaje de Marte, también la exploración del lado oscuro
de la luna está en boga en RRSS ¿Cuál es la prisa?
Las agencias de exploración espacial conocen mejor que
ningún otro, los datos de reservas probadas de metales y predicen con exactitud
la disminución acelerada dentro del planeta Tierra que propagan los fabricantes
para almacenar energía en sus TIC’s.
Desde esta perspectiva, ir al espacio exterior a
perseguir "una especie de fiebre de oro" para encontrar otros metales que sustituyan a
los elementos que ya se pronostican como escasos en la Tierra, no es una idea del todo
descontextualizada.
Fuentes de datos: https://geoingenieria.usach.cl/sites/geociencias/files/uso_de_electrodialisis_para_la_extraccion_de_litio_0.pdf
http://bibliotecadigital.udea.edu.co/bitstream/10495/6286/1/ValenciaAsdrubal_2016_eralitio.pdf
https://www.youtube.com/watch?v=n1wRLUqxW3o
-Reportaje: Minería en la 4T / El Universal: verdad a medias... mentira
completa - MOMENTUM-


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